BIM y Facility Management
La digitalización del entorno construido
La consulta del móvil o tableta como herramienta en la dirección de obras y en operaciones de mantenimiento está cercana a convertirse en algo normal, como lo es ya utilizar esos dispositivos para encontrar aparcamiento o confirmar una reserva.
La razón está en que el entorno construido también está siendo digitalizado, tomando por fin el tren de la modernización. La metodología que va a hacer posible esta transformación es el BIM (Building Information Modelling).
Panorama BIM
Vamos a empezar diciendo que BIM es la oportunidad para hacer mejor las cosas en el sector Arquitectura-Ingeniería-Construcción.
Lo sabemos los que no aprendimos BIM en la facultad y hemos desarrollado gran parte de nuestra vida profesional utilizando el método “tradicional”. Para muchos de nosotros, BIM responde a nuestras inquietudes de aquel entonces, cuando la profesión apenas había experimentado cambios sustanciales en 50 años, era ajena a la evolución de otros sectores como el automovilístico y nos preguntábamos si no existiría alguna manera de mejorarla.
Ahora podemos afirmar que el BIM ya es un hecho, muchos proyectos y numerosas leyes así lo avalan. Podemos observar cómo ha ido cambiando el acercamiento de los profesionales hacia el término, del uso del acrónimo sin mucho conocimiento ni confianza, a una realidad comprendida y aceptada.
La fase de diseño fue la primera en beneficiarse de la nueva metodología. BIM ayuda a aligerar tareas de delineación, a presentar una documentación de proyecto sin contradicciones, a coordinar las diferentes disciplinas y por lo tanto a anticipar y resolver las incidencias en pantalla y no en obra (saquen cuentas del ahorro).
Las constructoras, tradicionalmente conservadoras, empiezan a abrazar el BIM con entusiasmo. Los equipos de obra se rinden ante la evidencia de la mejora en el control de costes, la gestión de los cambios y las ventajas de la comprobación visual de la planificación.
Pero donde resulta más motivadora la transformación es en la fase de explotación. Desde el commissioning hasta el mantenimiento diario, los gemelos digitales son un instrumento fundamental para el operador, la reforma o para la venta del edificio.
BIM ofrece control, consistencia y accesibilidad a la información de los activos inmobiliarios, a todos los agentes implicados. Todo ello en un marco de trabajo colaborativo donde se destierra el recelo a compartir información.
Vemos que la digitalización es provechosa sea cual sea la fase en que se encuentra nuestro activo. Conviene aclarar que no resulta necesario que un proyecto haya sido redactado en BIM para poder obtener el gemelo digital del inmueble. Podemos realizar ese gemelo directamente sobre un edificio ya construido.
En cuanto a las tipologías constructivas beneficiadas de la digitalización, no debemos limitarnos a pensar en edificios como la B de Building de BIM puede parecer indicar, las infraestructuras llegaron al BIM al mismo tiempo y el anuncio de soluciones de integración BIM con sistemas GIS indican que vamos a poder incorporar los activos en entornos de escala territorial.
Definición de la Metodología BIM
Pero, ¿Por qué son posibles todas las mejores anteriormente nombradas? ¿En qué radica el cambio?
BIM es una metodología apoyada en un desarrollo tecnológico, dicho de otra manera, BIM es una nueva forma de trabajar que utiliza herramientas digitales.
Las herramientas digitales construyen modelos BIM como maquetas virtuales 3D a base de objetos paramétricos e inteligentes. El proyecto o el activo pasa de estar definido mediante líneas y números inconexos, a estar definido por un conjunto de datos gráficos y no-gráficos, estructurados, interconectados y computables.
La computación de esos datos permite por ejemplo, la detección automática de colisiones, la extracción de mediciones, la generación de geometrías complejas o la comprobación de cumplimiento de normativas.
Sin embargo, los modelos BIM no lo son todo. No toda la información puede estar en los modelos, no si no queremos que resulten inmanejables por su peso. Y no toda la información debe estar en los modelos, un modelo BIM puede no ser la mejor plataforma para la edición o control de ciertos datos.
Con esto llegamos al concepto de Repositorio Único de Información. Por Repositorio Único de Información se entiende el conjunto de plataformas que incorporan toda la información relevante de un proyecto, de una obra o de un activo, una sóla vez en un sólo lugar y de manera integrada. Esa condición convierte la información en fiable: estamos eliminando incertidumbre lo que conlleva una reducción de riesgos y costes.
No acaba aquí, la apuesta de digitalización no abarca solo la definición de un Repositorio Único de Información de los proyectos o del entorno construido sino también a los procesos sobre ellos. La nueva metodología significa también una gestión eficaz de la información.
En este contexto, los procesos, pasan de realizarse por teléfono, largas reuniones, correos electrónicos e intercambios de archivos a llevarse a cabo en plataformas dedicadas que eliminan las convenciones e interpretaciones y permiten una comunicación entre los equipos intervinientes clara, rápida y eficiente.
Digitalización y FM
Los expertos en Facility Management indican la necesidad de plantear la gestión de los servicios de una organización desde una óptica integradora de departamentos y procesos. La digitalización parece la metodología adecuada para conseguirlo, ya que, como hemos visto en los párrafos anteriores, cumple con esas expectativas permitiendo tanto un control transversal como de detalle sobre la cartera de inmuebles.
Si resulta sensato indicar que cuanta más y mejor información se custodie sobre el entorno construido de una organización, mejor gestión se hará de él, parece obligado que el control de la Información deba ser añadido como herramienta fundamental en el Facility Management.
Así pues, la información debe ser un servicio de soporte a la organización. Y como los demás servicios, debe ser mantenido. Debemos añadir el Mantenimiento de la Información a la lista de servicios soportados por el Facility Management, con la seguridad de que esta concepción tendrá consecuencias positivas directas para la gran mayoría del resto de servicios.
El ansiado control transversal del conjunto de activos exigirá una consistencia en la codificación y clasificación de los datos que los representan, este ordenamiento permitirá el análisis bajo las mismas métricas de distintos inmuebles, así como el establecimiento de un marco normativo estandarizado: evitemos inventar la rueda en cada nuevo proyecto.
Algunas conclusiones
Abrazar esta nueva metodología es estar alineados con la actualidad y con el futuro.
La transformación digital proporciona valor a lo largo de todo el ciclo de vida del activo a todos los agentes participantes, no sólo arquitectos o ingenieros: propietarios, mantenedores, suministradores, ocupantes y usuarios van a poder actualizar, modificar o consultar la información en función de sus intereses y roles.
La transformación digital supone mucho más que la realización de gemelos digitales. El modelado debe ir acompañado de un plan para el consumo de esa información, ¿Cómo se revisa? ¿Cómo se comparte? ¿Cómo se aprovecha?
Si la Arquitectura siempre ha tenido un componente de responsabilidad social, la digitalización no hace más que apoyarlo. Con la transformación digital fomentamos un entorno colaborativo y transparente con activos inmobiliarios que funcionan.
Este post fue publicado primeramente en forma de artículo en el libro “Arquitectura y Facility Management” editado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Catalunya y la Escola Sert.

