La codificación en proyectos BIM
Introducción
Uno de los objetivos principales de la metodología BIM es centralizar y compartir la documentación de los proyectos. Con el objetivo de garantizar el intercambio de información de manera ordenada, es fundamental establecer clasificaciones que permitan una identificación adecuada, no solo de los elementos dentro de los modelos, sino también de la documentación externa compartida entre los agentes implicados. Para este fin nos ayudamos de CÓDIGOS.
En este post nos centramos en algunas consideraciones a tener en cuenta para la codificación de los elementos y documentos de un proyecto BIM.
¿Qué es codificar?
Cuando hablamos de codificar nos referimos al registro de una determinada información mediante un código que es el resultado de la combinación de letras, números u otros caracteres que siguen un sistema. Esta combinación de caracteres define el elemento que la contiene y permite la identificación del mismo, facilitando a su vez la búsqueda de información dentro de un sistema.
Un código puede aludir a diferentes propiedades del elemento y podemos establecer una diferencia de codificación en función de si éste se incorpora en su nombre (hablaremos de nomenclatura), o si se aloja en parámetros o atributos del propio elemento.

Nomenclatura
Este es el nivel más general de codificación y es aplicable a todos los elementos ya que, al definirse en su nombre, podemos organizar desde las carpetas contenedoras de información en el entorno colaborativo (CDE) hasta los propios planos, modelos o documentos compartidos.

Codificación de parámetros
Atendiendo a un nivel más concreto dentro del modelo BIM y a parte del nombre de un elemento, podemos codificar sus parámetros internos para que nos aporten información específica. Se suelen dedicar parámetros concretos para diferentes funciones. Un caso común es utilizar el parámetro “Código de montaje” para vincularlo a las partidas de medición, tal y como vemos en la imagen de abajo. Esto posibilita la relación de los elementos del modelo con bancos de precios de manera directa. Así, el “Código de montaje” de una puerta de nuestro modelo de Revit podría ser “07.01.02”, que está indicando su identificación y posición concreta dentro de una estructura de capítulos y subcapítulos de presupuesto.
¿Por qué es importante codificar?
Los beneficios que aporta el uso de una correcta codificación en el proyecto son muchos:
- Identificación de cada elemento como componente único.
- Lectura e identificación de los elementos sin la necesidad de consultar sus propiedades internas.
- Empleo de un único lenguaje común para todos los integrantes del proyecto.
- Búsqueda y filtrado de información más eficaz.
- Orden y estructura de los elementos.
- Almacenamiento de información resumida en los modelos u otros documentos.
- Enlazado y vinculado de los elementos con bases de datos.
Sistemas de nomenclatura
Habitualmente los sistemas de nomenclatura se establecen para ordenar la información en entornos complejos, por lo que se basan en la concatenación de campos representados por conjuntos de caracteres alfanuméricos. Éstos pueden hacer referencia a una clasificación determinada o a una estructura jerárquica y su longitud se recomienda invariable.
En el caso de incorporar estos caracteres como combinaciones de letras o campos relativos a descripciones con textos, es importante definir un estilo de escritura específico (mayúsculas, minúsculas, UpperCamelCase, etc). Asimismo, recomendamos evitar las ñ, espacios, símbolos y tildes, ya que en ocasiones no son bien gestionados por determinadas plataformas o lenguajes.
Los campos concatenados pueden ir o no vinculados con separadores como guiones o puntos (“-”, “_”, “/”, “.”, etc) y generalmente los ordenamos de lo general a lo concreto, para facilitar su lectura y comprensión. El resultado es un código que de un primer vistazo ya nos da información sobre diferentes aspectos del elemento.
El rellenado de campos mediante caracteres se hace siempre a partir de tablas establecidas que definen posibles conjuntos de caracteres válidos. Por ejemplo, un campo de Disciplina para la documentación BIM se podría regir a partir de una tabla como esta:
| Disciplina | Valor de campo |
| Arquitectura | ARQ |
| Estructura | EST |
| General | GEN |
| Instalación | INS |
| Seguridad y Salud | SYS |
| Urbanizacion | URB |
| No aplicable | XXX |
| Varias | ZZZ |
Debemos tener en cuenta que cabe la posibilidad que el campo se rellene con conjuntos de caracteres ausentes en la tabla correspondiente. De ser así tenemos que considerar añadir ese nuevo conjunto a la tabla si tiene sentido o asimilarlo a uno de los ya existentes.
Pese a que somos libres de definir nuestra propia nomenclatura interna y para no alterar el orden en el entorno colaborativo, es fundamental conocer y adaptarse a los sistemas estandarizados cuando nos incorporamos a nuevos proyectos. El conocimiento de estándares comunes de nomenclatura de documentos, como los establecidos en la ISO 19650, puede ser útil para configurar un sistema de codificación propio para la nomenclatura general de cada documento. La buildingSMART recoge y explica en su Manual de Nomenclatura de Documentos al utilizar BIM un ejemplo de combinación de campos que constituye un sistema de nomenclatura alineado con la ISO 19650. En él se precisa el sistema como concatenación de campos bien definidos en tablas con longitudes limitadas.
Nomenclatura de documentación
Para la codificación del nombre de los documentos es clave identificar cuáles son los campos que servirán de utilidad y ordenarlos de manera correcta. Debemos considerar múltiples casos ya que la documentación generada a lo largo del proyecto constructivo es muy variada, desde planos y modelos BIM hasta tablas de superficies y presupuestos. Estos son algunos de los campos más comunes a tener en cuenta para codificar nombres de documento:
- Código de proyecto: código identificador de proyecto.
- Autor: originador del documento.
- Fase: fase del proyecto constructivo.
- Volumen o sistema: bloque, edificio, o agrupaciones como parcelas.
- Tipo identificativo de documento: tipología del documento.
- Subtipo identificativo: segundo nivel de clasificación de la tipología del documento.
- Disciplina: ámbito del documento.
- Subdisciplina: segundo nivel de clasificación del ámbito del documento.
- Nivel: bajo/sobre rasante o la planta específica.
- Número secuencial: enumerador.
- Revisión: versión del documento.
- Estado: situación del documento.
- Descripción: breve definición del documento.
A continuación, dejamos un esquema que parte de una estructura general de codificación ejemplo para codificar el nombre de un documento concreto:
Algunos CDEs como BIM 360 permiten el reconocimiento automático de los campos del nombre de los documentos según normas de nomenclatura establecidos. Esto puede ser muy útil para la lectura de información como metadata, lo cual nos permitirá ordenar y filtrar los documentos. Esta es una de las razones por las que es importante respetar siempre la longitud de los caracteres que representa cada campo y utilizar el separador establecido en el sistema.
Nomenclatura de carpetas
En el caso de la nomenclatura de carpetas, se recomienda usar un criterio que permita el fácil reconocimiento de la documentación que almacena. Las opciones son muchas, y un criterio común es el de incorporar un número secuencial de cara a la ordenación alfabética, sobre todo en aquellos proyectos que comparten la misma tipología. A modo de ejemplo, una posible estructura base para trabajo de un proyecto BIM en nuestro servidor puede ser: 01_Documentacion, 02_Planos, 03_Presupuestos, 04_ModeloBIM, etc.
Si nos referimos a la estructura de carpetas en el CDE, de nuevo la ISO 19650 establece un orden bastante claro basado en los estados de la información, de esta manera los documentos pueden estar en:
- Desarrollo (Work In Progress)
- Compartidos
- Publicados
- Archivados
Sin embargo, en ocasiones existe la necesidad de crear subcarpetas específicas durante el proyecto y todos los implicados tienen que regirse por una nomenclatura a seguir para ordenar la información. Los valores más comunes a tener en cuenta y que nos permiten una estructuración ordenada y un filtrado rápido de las mismas son el “originador” y la “fecha”. Incluir una breve descripción del asunto o contenido puede ser útil, aunque este campo puede ser muy distinto en cada carpeta. Teniendo en cuenta lo comentado, un posible nombre para una carpeta que incluya fotografías tomadas en obra en un día concreto puede ser:
Nomenclatura de elementos en el modelo BIM (Revit)
Es conveniente que dentro del modelo BIM los elementos tengan una nomenclatura que facilite su identificación y organización. A continuación explicamos los más importantes.
Familias y tipos
En primer lugar, encontramos las familias y sus tipos. Concretar una codificación que nos ayude a reconocer cada elemento de la geometría del modelo será clave. A veces nos ayudamos de prefijos abreviados identificadores de las categorías a las que pertenecen las familias; esto es especialmente útil en el caso de la gestión del modelo en programas externos a Revit, para su reconocimiento. En otras ocasiones incorporamos al nombre el equipo autor del modelo o el código de proyecto como prefijo para reconocer las familias específicas creadas para el mismo. En cuanto a los tipos de familias, a menudo especificamos mediante descripciones y un criterio preestablecido las diferencias tipológicas; por ejemplo para una ventana:
Categoría_DiferencíaTipología1_DiferenciaTipología2
VEN_1500x750mm_DosHojas_Corredera.rfa
Subproyectos
En el caso de los subproyectos, es fundamental utilizar un criterio que idealmente diferenciará la disciplina (arquitectura, estructura, instalaciones,…), y establecerá una codificación que asegure su reconocimiento y su correcta gestión entre modelos vinculados.
Un ejemplo para el subproyecto de instalaciones dedicado al saneamiento puede ser MEP_Saneamiento. Podremos reconocer de manera ágil todos los subproyectos dedicados a las instalaciones gracias al prefijo identificador “MEP”.
Niveles
De la misma manera que los subproyectos, codificar los niveles del modelo, incluyendo la disciplina y la cota a la que hacen referencia, puede ser de gran utilidad para el reconocimiento de esta información en alzados, secciones y vistas 3Ds. Un ejemplo para el nivel estructural de la planta primera de la parcela A:
Disciplina_Volumen_Planta_Cota
STR_PA_P01_+3600m
Vistas y Tablas de planificación
En cuanto a las vistas y tablas de planificación de trabajo es interesante fijar códigos de nomenclatura que permitan reconocer el usuario dueño de cada vista concreta mediante las siglas de su nombre (e incorporando la disciplina como en casos anteriores) para evitar el uso inadecuado de las mismas. Un ejemplo para la vista de arquitectura en planta primera de la parcela A, del usuario JCG:
Disciplina_Volumen_Planta_Cota_Usuario
ARQ_PA_P01_+3600_JCG
Sistemas de codificación de parámetros
Existen múltiples sistemas de clasificación internacional estandarizados, orientados a la codificación de los elementos dentro del modelo BIM mediante parámetros. Uniclass, Omniclass, Uniformat o SfB son los más comunes.
El sistema Uniclass, introducido en Reino Unido, es uno de los más utilizados en Europa y también se define como un método basado en tablas según una jerarquía, de manera que a cada elemento del modelo le corresponde un código como concatenación de campos que hacen referencia a grupos, subgrupos y secciones. Un ejemplo de codificación para las cimentaciones según la Uniclass 2015 podría ser “EF_20_5_30”.
De manera similar, el sistema de clasificación Omniclass, desarrollado en Estados Unidos, también se basa en una serie de dígitos concatenados y ordenados por tablas. En este caso para las cimentaciones, según la tabla 21, el código identificativo podría ser “21-01 10 10”.
Se demuestra así que hay múltiples maneras de codificar un elemento en función del sistema que estemos utilizando.
Somos libres de desarrollar nuestro propio sistema de clasificación en función de las necesidades del proyecto. Por ejemplo podemos considerar codificaciones específicas para la identificación de activos de Facility Management, planificación de obra, presupuestos, etc.
Si nos inclinamos por definir nuestras propias normas de codificación es imprescindible que quede por escrito en el BEP, de manera que exista un registro accesible para los agentes externos al proyecto o las nuevas incorporaciones que no conozcan el sistema. Además el documento sirve como diccionario que define los valores de los caracteres que los representan, por lo que su consulta se hace imprescindible a la hora de codificar.
Tal y como hemos hecho con las nomenclaturas, a continuación detallamos los elementos más importantes a codificar.
Codificación de parámetros en los elementos modelados
En función de la información que necesitamos y el uso que vamos a dar nuestro modelo BIM elegimos codificar unos parámetros u otros siguiendo criterios diferentes. Algunos de los usos o necesidades que marcan la codificación de la geometría del modelo son:
Identificación de elementos para la coordinación
Es un código que no elegimos. El ID es asignado directamente por Revit y no es editable. Si modificamos un elemento el ID se mantiene, pero si lo eliminamos y lo volvemos a crear el ID es distinto. Cada elemento del modelo incorpora un ID único que permite la identificación del mismo. Este puede ser especialmente útil cuando se realiza la detección de colisiones ya que permite la localización de los elementos que chocan.
Planificación (4D BIM)
La codificación de parámetros de fases de construcción del proyecto nos permite un control del desarrollo del mismo en tiempo real.
Medición (5D BIM)
La asociación de elementos del modelo BIM con códigos de partida mediante parámetros contribuye al ahorro de tiempo para extraer las mediciones del modelo BIM de manera directa y su asociación con presupuestos.
Sostenibilidad (6D BIM)
La codificación de parámetros relacionados con certificaciones sostenibles nos permite identificar elementos que computan para una determinada valoración y transferir sus datos a las herramientas de certificación.
Mantenimiento (7D BIM)
Codificar la geometría del modelo incluyendo parámetros que nos indique el fabricante de cada elemento, el modelo, ficha técnica, instalador, frecuencia de mantenimiento, fecha de puesta en marcha, etc, es útil para el control y la gestión de activos en la fase de mantenimiento.
Sistemas de instalaciones
Definir una codificación para los sistemas de instalaciones es básico para ordenarlos en el navegador de sistemas. Una posibilidad es la de organizar los tipos de sistemas según un prefijo numérico reconocible que ordene en nuestros proyectos la disciplina de la instalación y que puede ir definido en el parámetro “Abreviatura de sistema”. Podemos obtener tipos de sistemas como 20_Fontanería, 21_AguaFría, 22_AguaCalienteSanitaria, 30_Saneamiento, etc, de manera que consideremos ese prefijo identificador y el nombre de los tipos. Así de un primer vistazo reconocemos la disciplina de fontanería (20) y sus derivados como el agua fría y el agua caliente con números correlativos en la serie del 20, es decir, 21, 22, etc.
Además el nombre del sistema puede incluir concatenado, a modo de apellido, la “red” particular a la que pertenece, por ejemplo 21_AguaFria_Vivienda2D.
La idea es establecer una coherencia entre los elementos que configuran el sistema y la codificación que vamos incluyendo en sus parámetros y que hace reconocible la red. Si descuidamos la codificación de los sistemas de instalaciones el modelo puede resultar muy difícil de gestionar en este aspecto.
Anotación de elementos para planos
Para evitar escribir en textos el etiquetado de elementos modelados, podemos incluir esa información en sus parámetros haciendo que cada uno de ellos sea contenedor de la información. La etiqueta que usamos entonces lee el parámetro del elemento, lo que es mucho más ágil de gestionar si esa información acaba cambiando. Además, si incluimos estos parámetros por tipo, reducimos aún más el tiempo de trabajo.
Codificación de parámetros en espacios (áreas y habitaciones)
Una correcta codificación de las áreas y habitaciones del modelo permite la extracción y completado automatizado de cuadros de superficies. En proyectos residenciales es común localizar estos espacios codificando parámetros como el nombre, la computabilidad del área, el tipo de superficie (abierta o cerrada) o la identificación de la vivienda (puerta, planta, portal, tipología, etc). Esto permite la lectura de la información de áreas construidas, edificabilidad, superficies útiles, etc, sin necesidad de hacer los cálculos en plataformas secundarias o de manera manual a partir de planos. Además, desde un enfoque comercial, tenemos la posibilidad de extraer stacking plans de manera sencilla que permiten la visualización de las superficies a partir de su codificación.
Desde el punto de vista energético, la codificación de los espacios facilita la estimación de demandas térmicas o lumínicas, pues permite asignar a las estancias, según su tipo, parámetros como el calendario de ocupación, el ratio de renovaciones de aire por hora o la densidad lumínica por metro cuadrado, entre otros.
Por otro lado, para proyectos en los que interesa la gestión de activos es importante que consideremos parámetros de los espacios que indiquen en tiempo real aspectos como el estado de las estancias (alquilado, vendido, etc.) o el ocupante.
Codificación de parámetros en planos
Otro elemento clave a codificar dentro del modelo BIM son los planos. Esto tiene que ver con el almacenamiento de información que normalmente se incluye en la cartela en forma de parámetros (numeración, autor, fecha, revisión). El software BIM nos permite su modificación de manera ágil y su completado en lotes o incluso leyendo información de las vistas que contiene de manera automática en algunos casos. Por ejemplo, para un dato tan específico como la fecha de emisión de un plano, podemos hacer una modificación en lote de múltiples planos modificando el valor de sus parámetros para que su cartela se actualice automáticamente.
Codificación de parámetros en vistas y tablas
Por último, Revit nos da la opción de ordenar el navegador de proyecto según parámetros de vistas y tablas de planificación. Pensando en obtener una buena organización de los modelos consideramos parámetros que nos ayudan a ordenar en función de grupos (01-TRABAJO, 02-CONTROL, 03-PLANOS, etc) y subgrupos (01-Plantas, 02-Alzados, 03-Techos…), disciplina (ARQ, EST, MEP), autor, etc.
Conclusiones
Hasta aquí hemos visto unas cuantas posibilidades para codificar dentro y fuera del modelo BIM. Como hemos comentado, es imprescindible tener en cuenta el enfoque que estamos dando a nuestro trabajo y tener claro el resultado que queremos obtener es clave para escoger nuestro sistema de codificación y los elementos que formarán parte de él. Hay muchas maneras de codificar y todas son válidas mientras sean coherentes: lo importante es que se ajusten a las necesidades de nuestro proyecto. A continuación dejamos algunos consejos y factores a tener en cuenta que consideramos útiles a la hora de codificar:
- Escribir códigos con nombres demasiado largos puede ser algo tedioso para los implicados en el proyecto y además puede originar problemas en su almacenamiento cuando la ruta de localización es demasiado larga en el servidor.
- No podemos evitar que cada equipo integrante en el proyecto trabaje de manera local con su propia codificación por lo que tenemos que elegir con precisión qué documentos son los que deben incluir una codificación estricta y dar cierta flexibilidad en los de menor prioridad.
- Es preferible establecer nomenclaturas bien definidas intentando abarcar el mayor número de posibilidades para no dar lugar a dudas y errores a la hora de codificar.
- Existen comprobadores de nomenclatura en algunos entornos colaborativos como BIM360, ProjectSight, Aconex, etc. Podemos valernos de ellos para asegurar que la documentación está siguiendo el sistema definido.
- Un error habitual al codificar es la repetición de un código que debe ser único en diversos elementos. Es importante prestar especial atención a la hora de codificar, por ejemplo, parámetros dentro del modelo BIM. Podemos valernos de tablas si es preciso. También existe la posibilidad de realizar la codificación exportando los parámetros a softwares externos como Excel, rellenándola aquí y llevándola de vuelta al modelo.
Referencias
EN ISO 19650-1 – Organización y digitalización de la información en obras de edificación e ingeniería civil que utilizan BIM.
Building Smart – Manual de Nomenclatura de Documentos al utilizar BIM. Junio 2021.











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