Así es ser junior en Modelical: “Aquí el conocimiento se comparte”
Sara del Valle y Miguel Acón son dos de los siete perfiles jóvenes contratados en Modelical, así es como han vivido su aterrizaje en la empresa
“Nada puede venir de la nada”, decía William Shakespeare. A sus 26 años la arquitecta Sara del Valle lo sabe, y por eso no ha parado por un segundo de perseguir su pasión. Trabajaba y estudiaba un máster de metodología y gestión BIM de Proyectos en la Universidad Politécnica de Madrid cuando apareció su oportunidad. “Conocí Modelical gracias a que varios de mis actuales compañeros fueron mis profesores y, cuando estábamos a un mes de entregar el trabajo de fin de máster, Modelical subió una oferta de trabajo y yo supe que quería trabajar con ellos”, narra. Así, un grado, dos másters, una primera experiencia laboral y una serie de entrevistas más tarde, la perseverancia le había recompensado: el puesto era suyo.
Sara lleva apenas cinco meses en la empresa que asegura le “corresponde” en su pasión por desarrollar y facilitar el trabajo de los demás. “El trabajo del arquitecto requiere muchísimo tiempo para el resultado que se obtiene, por eso mi obsesión era intentar hacer sus procesos más eficientes”, comenta. Para Sara el aterrizaje en la empresa ha ido bien” y disfruta de la metodología de trabajo. Desde que comenzó en la empresa ha servido de apoyo en una serie de proyectos distintos en los que agradece “mantener una comunicación fluida” con sus supervisores. Además, en cada proyecto un senior supervisa todas las tareas del equipo.
Así, para el arquitecto técnico, Miguel Acón, su aterrizaje como junior también ha sido un reto lleno de aprendizaje. Tras terminar su carrera, Miguel ya había pasado por un estudio de arquitectura y una constructora. “Ví lo bueno y lo malo de ambos mundos y en un momento en el que no sabía si ir por libre o estar contratado, llegué a Modelical”, relata. Gracias al acompañamiento de sus superiores, en su primera experiencia tuvo la oportunidad de trabajar en un proyecto internacional a gran escala. “Llegué a un proyecto en Qatar completamente en inglés”, cuenta con una sonrisa. Ya lleva un año y cuatro meses en la empresa.
En Modelical se apuesta por el perfil junior. Así, la empresa invierte en la formación temprana de profesionales tanto en las habilidades requeridas para su desempeño como en la cultura empresarial.
Cultura empresarial
Si bien las empresas tradicionales tienen una cultura jerarquizada, tanto Miguel como Sara aseguran que su vivencia en Modelical es muy distinta del modelo común. La compañía se organiza mediante un sistema de categorías. En el caso de los juniors se trata de una taxonomía que va de uno a tres y que, una vez superada la última etapa, los posiciona en el puesto de especialista. “La principal diferencia entre un junior y un especialista es que el segundo puede trabajar de forma autónoma”. Además, Sara asegura que el trato y la relación entre juniors y especialistas es igualitario. Así, para ella la explicación de esta horizontalidad reside en que Modelical es “una de las empresas que más conocimientos exige” a sus debutantes.
Mientras el foco de Miguel es especializarse en la aplicación BIM a proyectos de rehabilitación, Sara aún no lo tiene del todo claro. De momento, a diferencia de Miguel, solo sabe que la programación no será su especialidad, ella prefiere liderar grupos o la formación de equipos. En ese sentido, no hay prisa ninguna ya que los miércoles la empresa ofrece formaciones y cursos de diversas temáticas ofrecidos por los mismos empleados para seguir aprendiendo. “La idea aquí es que el conocimiento se comparte, por lo que la empresa asume el coste de la formación y esta forma parte del horario laboral”, explica Sara.
Esta oferta formativa y de especialización es muy enriquecedora y suele aprovecharse por todos y todas. Incluye desde clases de inglés, gestión de proyectos, programación hasta el uso de aplicaciones digitales, “Lo bonito es que cada uno tiene un interés por un área distinta, y aunque no lleguemos a ser tan buenos como quien está dictando el curso, recibir conocimiento pormenorizado es genial ya que permite saber lo que se mueve y lo que se sabe en Modelical”, explica Miguel. Así, en vista de que Sara aún no se ha decidido por una especialización, este tipo de recursos son clave para nutrirse y continuar su formación. “Me gustan muchas cosas y por eso me apunto a todo lo que puedo”, reconoce. Por otro lado, ambos disfrutan de un programa de mentorías cara a cara con sus superiores donde reciben una retroalimentación constante. Gracias al acompañamiento en estas mentorías, los juniors pueden enfocarse en trabajar las áreas en las que son más débiles, al mismo tiempo que consolidan aquellas en las que sobresalen.