BIM y Tecnologías
Los cimientos de una Implantación
Cuando tenemos en manos un proyecto de implantación BIM son varias las acciones que tenemos que poner en marcha. La más obvia es la formación. Está claro que el equipo debe aprender la nueva metodología y sus herramientas. Otra puede ser el soporte, no puedes dar unas clases e irte: es necesario un acompañamiento en el arranque de los primeros proyectos. Pero en este Post quiero hablaros de una acción que, a mi parecer, pasa más desapercibida y que es en realidad un pilar fundamental para el éxito de la Implantación, hablo del Plan de Tecnologías.
¿Por qué es clave el Plan de Tecnologías? Porque si llega el momento de empezar con un proyecto y los equipos no tienen licencias o sus ordenadores no son capaces de “mover” los modelos, el resto del esfuerzo habrá sido en vano.
Sabemos que BIM es una metodología basada en una tecnología, pues bien, hay que darle cariño a esa segunda parte.
Plan de Tecnologías
Podemos estructurar el Plan de Tecnologías en 3 partes: hardware, software y redes. El ecosistema que se forme entre ellas será el hábitat de nuestro trabajo.
Respecto al hardware, se trata de que los ordenadores puedan sostener los procesos a ejecutar de manera solvente. En las páginas web de soporte de los programas podréis encontrar los requisitos técnicos a considerar. Si la empresa cuenta ya con unos equipos, es necesaria una evaluación de los mismos para poder determinar si son válidos o no. En el caso de que la plantilla realice funciones muy distintas, resulta útil definir unas prestaciones genéricas y clasificar cada equipo, existente o por adquirir, por su función, por ejemplo: “equipo ofimática”, “equipo BIM”, “equipo renderizado”.
A estas alturas imagino que todo el mundo tiene claro la versatilidad que da el portátil frente a un ordenador de escritorio. En general, los portátiles de hoy en día pueden ser lo suficientemente potentes para poder desarrollar en ellos cualquier proceso de proyecto en nuestro sector. Además cada vez consiguen hacerlos más ligeros, con lo que no resulta demasiado engorroso llevarlo y traerlo. Esto nos permite asistir con ellos a reuniones presenciales y facilita el teletrabajo.
Es importante contar con doble pantalla. Sumar a la pantalla del portátil un monitor de escritorio, es imprescindible para poder sobrellevar la multitarea o las necesidades de espacios de trabajo amplios, como es el caso del modelado.
El auge de las videoconferencias hace indispensable el uso de auriculares con micrófono incorporado. Se trata de poder escuchar a los demás sin molestar al resto de la sala (auriculares) y que los demás nos puedan escuchar a nosotros claramente (micrófono). El kit de videoconferencia debe completarse con la cámara. Es recomendable proveer de cámaras si es que ésta no está incorporada en el ordenador o en el monitor. Desde aquí hago un llamamiento: es muy importante usarla, ¡quien haya dado una clase de 2 horas hablando a 15 circulitos con iniciales en un fondo negro me entenderá!
Hablar de software en una implantación BIM significa hablar de multitud de aplicaciones en base a las funciones que se realicen en la organización. Como mínimo nos referiremos a:
- Crear y editar modelos BIM
- Disponer de un Entorno común de datos (CDE) para compartir información
- Trabajar colaborativamente sobre modelos BIM internamente pero también con colaboradores externos.
- Gestionar de manera inteligente las incidencias de proyecto
- Coordinar el proyecto con herramientas digitales.
Si vamos algo más allá, es posible que nos interese sumar alguna de estas funcionalidades:
- Vincular los modelos con el presupuesto
- Vincular los modelos a aplicaciones de renderizado
- Comprobar el cumplimiento de normativas internas y externas
- Utilizar los modelos para planificar y dar seguimiento a la obra
- Gestionar de manera inteligente la biblioteca de contenidos
- Controlar la planificación y costes asociados al desarrollo de los proyectos
Y dependiendo del negocio, podremos incluir
- La integración con programas de GMAO
- La integración con programas de gestión y valoración de activos
No todo lo anterior estará cubierto por una implantación BIM pero sí que es posible que busquemos una interoperabilidad entre los programas, es decir, dando un mayor recorrido a los datos recibidos y producidos. Por este motivo, la selección de los programas debe hacerse desde una perspectiva amplia atenta al negocio de la organización.
Lo normal es introducir estas soluciones de manera escalonada dando prioridad a aquellas que resultan básicas para el arranque de la implantación. Sin embargo, conviene tenerlas todas en cuenta desde el inicio, para que las primeras elecciones no condicionen las futuras.
BIM implica que entre el software y las redes haya una relación especial, ya que los programas de modelado son colaborativos, es decir, permiten el trabajo simultáneo de varios usuarios en el mismo archivo. Esto se consigue mediante la conexión de archivos y usuarios a la misma red. En la actualidad, hay plataformas que permiten resolver el acceso a la consulta, pero también a la edición de los modelos, directamente en la nube. Es a priori una solución más cara, pero a la larga sale a cuenta, porque te ahorras el coste del mantenimiento interno en recursos materiales y humanos gestionando redes internas. Además, hay que tener encuenta el enorme beneficio de que, siempre que haya conexión, puedas acceder y editar la información de tu proyecto, estés donde estés.
En todo caso, y en éste en concreto, está fuera de discusión que es esencial disponer de una buena conexión.
Hasta ahora he hablado del proceso de selección de equipos y programas, pero para mantener el ritmo necesario de la implantación deberíamos iniciar casi en paralelo el proceso de compra. Aquí aparece un nuevo agente protagonista, el departamento de Compras, es decir, los que compran y los que previamente han aprobado esa compra. Este departamento no suele tener conocimientos técnicos en materia BIM. Conviene estar prevenidos de que seguramente será necesario un esfuerzo adicional, explicativo y educativo para que “acepten” esa compra y entiendan su urgencia.
Normalmente las adquisiciones se hacen de manera gradual, habrá que definir a qué usuarios les apremia tener licencias y equipos en condiciones y qué otros pueden esperar a otras fases. Ojo, no nos limitemos a planificar en función de los proyectos, para la formación también son necesarias las licencias y a las de prueba se les agota el tiempo antes de lo que nos demos cuenta.
Miscelánea de conclusiones y consejos
Me gustaría incidir en la necesidad de iniciar el Plan de Tecnologías desde el primer día, en el momento de arrancar con las formaciones y los proyectos piloto lo agradecerás.
A estas alturas ya habréis reparado en lo importante que es ir de la mano del Departamento de Sistemas o similar, la ayuda debe de ser recíproca.
En el equipo que recibe la implantación será muy positiva cierta cultura informática para lograr autonomía en las instalaciones y puestas en marcha de los equipos, aunque esto también dependerá del planteamiento interno de Sistemas.
Una implantación BIM no deja de ser una digitalización. Al final del proceso, el número de usuarios bien adaptados al cambio será el mejor KPI del éxito de la implantación, el resto de KPIs vendrán derivados de ese.
La implantación debe de ir siempre acompañada en un Mandato enviado desde la más alta dirección. Es necesario que todos los usuarios entiendan la necesidad, obligatoriedad y urgencia del cambio.
Para la conclusión final retomo la introducción de este Post, no usarás BIM si no tienes los conocimientos necesarios, pero tampoco lo tendrás si no tienes la tecnología que lo sustente. Ambas patas son indispensables.