Una implantación BIM aporta beneficios complementarios a tu negocio
En Modelical hemos ayudado a implementar BIM a numerosos clientes incluyendo estudios de arquitectura, ingenierías, constructoras y propietarios. A partir de esta experiencia, hemos constatado que los beneficios resultantes de una implantación BIM van más allá del BIM y que desencadenan múltiples mejoras en otras áreas de la organización.
En este artículo nos centramos en explorar algunas de estas mejoras significativas, que hemos agrupado en mejoras técnicas, mejoras en nuestros equipos y mejoras en la gestión de proyectos.
Mejoras Técnicas
Para nosotros las mejoras técnicas son aquellas que nos permiten gestionar y aprovechar mejor los datos que generamos en el día a día, no olvidemos que los datos son el petróleo de nuestra época, y no es suficiente con tenerlos, hay que ser capaz de explotarlos correctamente para que den beneficios.
Organización de la información
Cuando se implementa BIM, se debe implantar un Entorno Común de Datos (CDE en sus siglas en Inglés). Un CDE es una plataforma que facilita la colaboración y el intercambio de información entre todos los participantes de un proyecto. Los CDE permiten la centralización segura de la información con control de versiones y permisos.
Al configurar un CDE, definimos un sistema de organización de archivos, incluida su estructura de carpetas, que va a reunir la información de nuestros proyectos.
Además, el CDE no sólo va a almacenar archivos BIM (modelos 3D), también puede almacenar otros formatos como memorias, especificaciones técnicas, archivos de cálculo, mediciones, presupuestos, etc. De esta manera, una implantación BIM nos da la oportunidad de (re)pensar cómo organizamos la información como empresa proporcionando una base sólida para la gestión eficiente de la documentación, sea BIM o no.
En un proyecto de implementación tuvimos la oportunidad de ver cómo un estudio de arquitectura aprovechaba la configuración de su nuevo CDE para presentar sus propuestas a concursos internacionales de manera digital, profesional y organizada, y finalmente acceder a nuevos proyectos.
Orden en Nomenclaturas
El propósito fundamental de BIM es establecer y mantener un sistema organizado y estructurado de información y procesos. Por lo tanto, una implementación BIM nos lleva a establecer estándares de nomenclatura para los diversos elementos de nuestra gestión, tales como archivos, elementos, parámetros y datos, entre otros.
Cuando los nombres de todas esas entidades están estandarizados, siguen un conjunto común de reglas, convenciones o formatos predefinidos que permiten su consistencia y uniformidad. Nombrar adecuadamente los objetos de nuestra gestión, es esencial para situarlos dentro de un contexto más amplio y fomentar una comprensión más clara de sus interrelaciones.
Esta tarea demanda esfuerzo y consenso por lo que a menudo es descartada si no se perciben claramente los beneficios de su ejecución. Una implantación BIM impulsa esta tarea porque sí que se conoce cómo la metodología BIM se beneficia de ella: estandarizar las nomenclaturas permite y aumenta las posibilidades de operar sobre los datos. Por ejemplo, en un negocio de retail, tener el mobiliario codificado permite además de hacer mejores proyectos, conectar estos con otras actividades como gestión de stocks y almacén, compras, logística, entre otras.
Plan de Entregables
Uno de los recursos BIM que indica la ISO 19650 (recordamos que la ISO 19650 es una serie de recomendaciones internacional que establece los principios y requisitos para la gestión de la información sobre el entorno construido) es la Master Information Delivery Plan (MIDP) que en castellano podríamos traducirla como Plan de Entregables. Elaborar un Plan de Entregables implica una reflexión detallada sobre la organización, estructuración de una entrega y los tiempos de revisión, así como sobre la distribución y responsabilidades. Lo destacable es que no importa que entre el listado de entregables no haya un solo modelo BIM.
Hemos asistido a empresas que han mejorado sustancialmente la gestión de sus proyectos tras elaborar un Plan de Entregables. Sin esa práctica, sus proyectos eran caóticos y poco cuantificables, una vez definieron sus entregables y asignaron los recursos y dedicaciones adecuadas, pueden operar de manera más precisa y mejorar el control de los costes.
Mejoras en los equipos
Este tipo de mejoras ayudan a las organizaciones a mejorar la comunicación, fortalecer los equipos y mantenerse competitivas en un mercado en constante cambio.
Aumento de la colaboración interdepartamental
BIM es una metodología que se basa en el trabajo colaborativo. La tecnología y metodologías BIM hacen posible esta colaboración mediante herramientas que permiten la visualización compartida, la edición simultánea de documentos y la gestión integrada de incidencias. Estas herramientas no solo posibilitan la colaboración, sino que la promueven activamente al considerar la información del proyecto como un recurso común.
Implementar BIM impulsa un entorno colaborativo que mejora la comunicación y fortalece las relaciones entre equipos de una misma compañía que tradicionalmente podrían operar de manera más independiente.
En Modelical, tenemos oficinas en Madrid, Barcelona y San Diego, además de otras localizaciones. Al formar un equipo de proyecto, consideramos factores como capacidades, experiencia y disponibilidad, pero la localización no es prioritaria (a menos que el cliente lo requiera). La tecnología en la nube nos permite trabajar eficientemente sin importar si estamos a 500 km de distancia o a 14 h de vuelo o bien teletrabajando. Además, nos enorgullece ver que la metodología colaborativa no solo mejora los aspectos técnicos, sino también los humanos. Los proyectos nos unen y, cuando nos encontramos en persona, nos sorprende la camaradería que se ha desarrollado entre colegas de lugares tan diversos.
Desarrollo de habilidades y capacitación
La adopción de BIM representa un cambio significativo en la forma en que se llevan a cabo los proyectos. Además, no solo implica el uso de nuevas herramientas y software, sino también la comprensión de nuevos procesos y metodologías de trabajo colaborativo.
Para asegurar una transición exitosa hacia BIM, las organizaciones deben invertir en programas de capacitación y desarrollo profesional con los que sus empleados adquieran las necesarias nuevas habilidades y conocimientos.
Hemos visto cómo algunas empresas, cuyos equipos estaban estancados en prácticas muy tradicionales y eran reacios a compartir el conocimiento, han experimentado una transformación con la implementación de BIM y la adquisición de nuevas capacidades. Han adoptado dinámicas colaborativas para resolver dudas y problemas, utilizando plataformas de formación y otros medios digitales. Afortunadamente, esta vuelta a la formación ha despertado la avidez de aprendizaje y ha desterrado el miedo a preguntar, estableciendo una cultura de colaboración abierta y transparente.
Impulso a la innovación tecnológica
Si bien una implementación BIM representa un avance significativo en términos de innovación tecnológica en el sector del diseño, construcción, operación y mantenimiento del entorno construido, es importante reconocer que la innovación no se detiene ahí.
La innovación tecnológica en áreas como la inteligencia artificial, el Internet de las cosas (IoT), la realidad aumentada (AR) y la fabricación digital puede ofrecer nuevas oportunidades para mejorar la eficiencia, la calidad y la sostenibilidad en la industria.
El impulso proporcionado por una implementación BIM anima a las organizaciones a mantenerse a la vanguardia de la tecnología y adaptarse mejor a la evolución del mercado, lo que les permite ofrecer servicios más avanzados y diferenciados a sus clientes.
Un ejemplo de este impulso se observó en una constructora que, después de implementar BIM y diseño paramétrico para abordar una obra compleja, incorporó la fabricación digital en su siguiente proyecto. Esta integración de tecnologías avanzadas no solo mejoró la eficiencia y precisión, sino que también permitió una mejor gestión de los recursos y una mayor sostenibilidad en el proyecto. El caso de esta constructora demuestra cómo la adopción inicial de BIM puede ser un catalizador para la integración de otras tecnologías innovadoras, promoviendo un ciclo continuo de mejora y adaptación tecnológica en la industria de la construcción.
Mejoras en la gestión de proyectos y la organización
Las mejoras técnicas y de equipo impulsan una gestión organizativa más eficiente de los proyectos, lo que se traduce en resultados de calidad para nuestros clientes, aumentando su satisfacción y fortaleciendo las relaciones comerciales.
Eficiencia en la gestión de los recursos asociados a los proyectos
La práctica de la metodología BIM implica una mejora significativa en la gestión de proyectos al fundamentarse en la producción y uso de datos precisos y estructurados.
Además, al implementar BIM, se suele iniciar un proceso de organización y sistematización de datos que va más allá de los aspectos técnicos del proyecto en sí, abarcando también la gestión de recursos y tiempos empleados en la producción. De manera que no solo se transforma la forma en que diseñamos y construimos, sino que también optimiza la gestión integral de los proyectos.
Algunas organizaciones a las que hemos ayudado a implementar BIM han identificado la necesidad de una solución más integral para gestionar eficazmente todos sus procesos empresariales. Al implementar un ERP, lograron una mayor coordinación y control en áreas como la planificación de proyectos, gestión de recursos humanos, control de costos y compras, lo que les permitió optimizar aún más sus operaciones y maximizar la rentabilidad de sus proyectos.
Transmisión de calidad y profesionalismo a los clientes
La implementación de BIM permite a las empresas transmitir una imagen de calidad y profesionalidad a sus clientes.
Con BIM y con todas las mejoras asociadas que hemos mencionado, las organizaciones pueden presentar sus proyectos de manera más clara y visual, facilitando la comprensión de los clientes sobre el diseño, la estructura y el progreso del trabajo. Esta capacidad para demostrar un alto nivel de precisión y planificación no solo genera confianza, sino que también destaca el compromiso de la empresa con la excelencia y la innovación.
Un ejemplo claro de esta mejora es el caso de estudios de arquitectura e ingenierías que, tras implementar BIM, han sido capaces de acceder a proyectos nacionales o internacionales de gran envergadura promovidos por grandes clientes que demandaban una gestión digital de los proyectos. La clave de su éxito radicó en la impecable transmisión de información, la eficiencia en la planificación y la ejecución de los proyectos, lo que reforzó su reputación, fomentó relaciones a largo plazo y les abrió las puertas a nuevos desafíos profesionales.
Conclusión
En resumen, una implementación BIM va más allá de sus beneficios técnicos inherentes. Hemos explorado cómo esta metodología no solo optimiza la gestión de proyectos y la organización empresarial, sino que también impulsa mejoras adicionales en la eficiencia operativa, la colaboración interdepartamental, el desarrollo de habilidades del personal y la innovación tecnológica.





