Utilities ¿Cómo evitar la pérdida de información durante el ciclo de vida de los activos?
Mejorar la calidad de la información para operaciones y mantenimiento en activos de utilities.
Las empresas de servicios (utilities) gestionan sus activos a lo largo de su ciclo de vida completo, es decir, están a cargo de la definición de las instalaciones, su construcción y posterior operación y mantenimiento. Por este motivo es muy importante que la información necesaria para cada etapa del ciclo de vida de los activos sea transferida desde la etapa anterior.
Para ello muchas empresas del sector ya han adoptado BIM como una herramienta fundamental para capturar, gestionar y utilizar la información sobre sus activos desde el inicio de un proyecto hasta el desmantelamiento de sus instalaciones.
Sin embargo, aunque la digitalización de activos permite obtener información más amplia y precisa de los mismos, la pérdida o la gestión inadecuada de esta información genera todavía considerables ineficiencias operativas.
Por ejemplo, al terminar la construcción de instalaciones como subestaciones o líneas eléctricas, la información del activo frecuentemente se sigue registrando manualmente en los sistemas de operación y mantenimiento (GMAO). En este proceso se asume la pérdida de una parte de los datos de los activos y se abre la posibilidad de errores humanos. Más adelante, en la fase de operación, las reparaciones y verificaciones se planifican usando la información extraída del GMAO, sin una visión fiable de la realidad física de las instalaciones. Esta falta de información contextual limita la planificación precisa de las operaciones de mantenimiento, las retrasa y pone en riesgo el servicio de la infraestructura.
Para evitar esta pérdida de información y mejorar la calidad de la información para operaciones y mantenimiento en activos nos apoyamos en BIM y nos enfocamos en estos tres aspectos clave:
Aspecto 1: Mejorar la eficiencia en la transferencia de datos
En el sector de utilities, las soluciones de ingeniería empleadas son mayoritariamente estandarizadas y las instalaciones tienen casi siempre los mismos componentes. Esto ha permitido, a lo largo de los años, que las empresas de servicios desarrollen sistemas de mantenimiento estructurados basados en estas configuraciones estándar.
Sin embargo, en las etapas de proyecto y construcción, el proyecto se realiza sin tener en cuenta la estructura de datos estándar utilizada en los GMAOs. Además se trabaja con planos CAD y PDF, es decir, con archivos que no proporcionan datos estructurados ni reflejan la realidad en tres dimensiones del proyecto. Como consecuencia y como abordado anteriormente, cuando la infraestructura se transfiere a Operación y Mantenimiento, es necesario disponer de un equipo de técnicos para procesar esta información no estructurada de la fase previa. Este procesamiento manual de datos no solo conlleva pérdida de información, sino que también requiere un considerable esfuerzo económico y dedicación
Aspecto 1 , Acción a realizar: Emplear la estructura de datos de los activos (normalmente usada ya en mantenimiento) en las etapas de proyecto y construcción.
Para resolver este problema, el primer paso es desarrollar los proyectos y realizar el seguimiento de la construcción con un sistema que proporciona una información estructurada. El uso de modelos BIM permite disponer de información estructurada del activo. En los modelos, los objetos del proyecto están categorizados y contienen datos detallados de los equipos que representan.
Además, en los modelos BIM es posible replicar la estructura de datos empleada en mantenimiento, de manera que exista correspondencia entre los elementos empleados en proyecto y en mantenimiento. Al disponer de la información estructurada conforme a un modelo de datos único (el modelo de mantenimiento) es posible realizar la transferencia de información entre etapas del ciclo de vida de manera automática, sin la intervención de un ser humano.
Aspecto 2: Conservar y explotar la información de contexto útil para operaciones y mantenimiento.
Durante el mantenimiento se realizan múltiples operaciones en las instalaciones. Algunas de estas operaciones requieren un trabajo previo de gabinete en el que se planifica la intervención, estimando los medios auxiliares necesarios como grúas, gatos hidráulicos y verificando las condiciones de acceso a los equipos a mantener.
Bajo estas circunstancias, disponer de información fiable del contexto en el que están instalados los equipos, es decir, poder acceder a una modelo digital preciso de las instalaciones que integra todas sus propiedades y las de los propios equipos, es determinante para reducir el tiempo de preparación y realización de las intervenciones.
El modelo BIM, resultando de las fases de diseño y construcción, proporciona esta representación precisa de las instalaciones y equipos en sus condiciones existentes. Este modelo permite anticipar la necesidad de desmontaje de algunas partes de la infraestructura, planificar los descargos necesarios y verificar la posibilidad de llevar la maquinaria necesaria hasta el punto en el que se realiza la intervención.
Aspecto 2, Acción a realizar: Emplear la información contenida por los modelos BIM para disponer de una información de contexto precisa.
Al disponer de una información estructurada en el modelo BIM, podemos relacionar los objetos del mismo con los activos registrados en los GMAOs. De esta manera, podemos recuperar la información geométrica de los activos en los GMAOs. Del mismo modo, podemos acceder a la información almacenada en el sistema de mantenimiento a través de los objetos contenidos en el modelo. Gracias a esta información de contexto fiable, los equipos técnicos pueden prever de manera precisa las intervenciones de mantenimiento, la necesidad de medios auxiliares, la necesidad de repuestos o condiciones especiales de acceso.
Aspecto 3: Disponer de la información necesaria en cada etapa del ciclo de vida de los activos y para cada caso de uso.
Es habitual que durante una etapa del ciclo de vida del activo se requiera información que ha sido definida en una etapa anterior. Por ejemplo, para garantizar la trazabilidad de los equipos instalados, sus números de serie se recogen cuando se instala el equipo y estas referencias permiten localizarlos durante la etapa de mantenimiento.
Sin embargo, hay otra información necesaria durante la construcción que no será de utilidad durante el mantenimiento, como la actividad de la planificación en la que se instaló el material. En el primer caso, la información generada durante la construcción ha de pasar a mantenimiento, mientras que en el segundo caso la información debería ser descartada cuando la instalación sea transferida a mantenimiento.
Es importante establecer la información que se necesita en cada etapa del ciclo de vida del activo y la información que puede provenir de la etapa anterior. Para ello, resulta fundamental tener claros los usos que se quiere hacer del modelo en cada etapa.
Aspecto 3, Acción a realizar: Definición de casos de uso en cada etapa del ciclo de vida e identificación de la información necesaria para cada uno de ellos.
Para disponer de la información idónea, debemos definir precisamente todos sus casos de uso. Dicho de otro modo, se debe definir qué información vamos a necesitar extraer de los modelos BIM en cada etapa y en qué etapa se recoge esta información.
Una vez hecho este ejercicio, esta información es fácilmente accesible ya que ha sido previamente estructurada y relacionada como explicado en los puntos anteriores. Toda la información que no sea necesaria es fuente de ruido y por lo tanto no se traerá de la etapa anterior.
Conclusión:
Para mejorar la calidad de la información en operaciones y mantenimiento, las empresas del sector deben integrar la metodología BIM desde las fases de diseño y construcción. Esta metodología permite disponer de una información estructurada en todo el ciclo de vida de los activos y sistematizar las acciones siguientes:
- Alinear la estructura de datos de los modelos BIM de proyecto con la estructura de datos de los activos en los GMAOs.
- Automatizar los procesos de transferencia de información.
- Relacionar la realidad física de los modelos BIM con los equipos del GMAOs.
- Definir casos de uso precisos para identificar la información a traer de los modelos BIM.
Es importante resaltar que implantar la metodología BIM lleva implícito un proceso de gestión del cambio que requiere esfuerzo y perseverancia por parte de las organizaciones. Sin embargo, este cambio permite sentar la base de una estrategia digital más amplia que conecta inversiones, proyectos en curso y gestión de activos existentes.

